RECONOCER
“La juventud no es algo que se pueda analizar en abstracto. En realidad, ‘la juventud’ no existe, existen los jóvenes con sus vidas concretas“ (Christus Vivit 71).
Por eso en nuestro camino hacia el fórum los primero pasos-diálogos nos llevaron a preguntar a los propios jóvenes sobre cómo se ven a sí mismos, cuáles son las palabras que les definen. En el canal de youtube de PIJV podemos poner rostro y voz a la vida concreta de los chicos y chicas de nuestros grupos con sus aportaciones en el preforum PJ +18 (www.youtube.com/playlist?list=PLrtgnZF7hAjQ_VSQIs9RCA584lZkdn95q).
Gracias a una encuesta, vía internet, que han respondido 140 personas vinculados con la actividad pastoral juvenil de los claretianos de la Provincia de Santiago, también podemos acercarnos un poco más a su vida concreta y cómo se ven a sí mimos (se adjunta como material). Algunas de las preguntas del cuestionario son coincidentes con la encuesta “Jóvenes Españoles entre dos siglos” de la Fundación Santa María (2017). Podemos tener una lectura en corto, lo que han respondido los jóvenes de nuestro entorno, y una comparación con las respuestas, de una muestra más amplia de toda España de 1250 encuestados, realizada profesionalmente.
¿Cómo se ven los jóvenes a sí mismos?
Según el estudio de la Fundación Santamaría sobre jóvenes y valores “constatan que desde los años noventa en adelante existen en el contexto social diferentes factores que dificultan la consecución de la identidad personal: la mayor libertad de elección, los menores costes sociales de las opciones personales y colectivas, la ampliación de oportunidades para ver, oír y leer lo que cada uno quiera, la amplitud y la complejidad cultural, la carencia de marcos referenciales de significado, la presión de unos medios de comunicación que vuelcan grandes cantidades de información pero con relativamente pocos contenidos que formen culturalmente, la ambigüedad de valores y el relativismo moral y, finalmente, un potente consumismo que empuja a valorar a las personas por lo que tienen más que por lo que son. Este último factor ha influido tanto en su proceso de cambio, que desde hace algunos años es identificado por los jóvenes como el rasgo que más los define.
Tanto los jóvenes que han contestado nuestra encuesta como los que lo hicieron a de la Fundación Santamaría hay dos rasgos que sobresalen: Consumistas y Demasiado preocupados por la imagen (con el 67,4% y el 73,9% respectivamente de los que han contestado nuestra encuesta). Puede llamar la atención que los jóvenes de nuestros grupos se ven a sí mismos en porcentajes notablemente más altos, más de 20 puntos, solidarios (48%), tolerantes (42,8%) y leales a la amistad (42,8%) que el conjunto de la población juvenil española. La palabra rebelde identifica al 50,9% de los jóvenes españoles y sólo al 36,2% de los jóvenes próximos a nuestros ámbitos. En ambas muestras en torno a un 30% se muestran indignados con la situación sociopolítica.
Creencias
Nos dice la Fundación Santa María en su estudio que “Una vez implantada plenamente la posmodernidad, con el pensamiento ecléctico y el sincretismo como señas de identidad, las diferentes creencias, practicas e identidades dejaron de ser estructuras de sentido cerradas sobre sí mismas para convertirse en productos más o menos abiertos dentro de una oferta plural que se extiende mucho más allá́ incluso de la definición tradicional de religión. Los jóvenes, además, se sienten muy cómodos jugando con todos estos “productos”, viejos y nuevos, y no le produce el más mínimo conflicto crear con ellos algo nuevo y personalizado, incluso identidades que no hace tanto tiempo nos habrían parecido irreconciliables.
Si hablamos en términos de secularización y religiosidad la esencia que mejor describe y define a los jóvenes no sería por tanto ni la religiosidad ni la secularización, sino el escepticismo y la duda, “el estado de incertidumbre, la ambivalencia y la equidistancia ideológica que mantienen con respecto a las dos grandes cosmovisiones que se les ofrecen, esto es, la religiosa y la secular”.
Frente al dato del 50% de jóvenes españoles que creen en Dios según la Fundación Santamaría, el 97,8% de las personas que han contestado nuestra encuesta afirma tal creencia. De estos mismos sólo el 59,4% cree que Jesucristo es Dios aunque dicen creer en un porcentaje mayor en la resurrección de Jesucristo (64,5%). Tanto en la encuesta de la fundación Santamaría como los que han respondido a la nuestra, los porcentajes más bajos, por debajo de 30%, están referidos a la resurrección de los muertos.
Al entrar en las opiniones sobre la Iglesia, lo primero que hay que señalar es la consolidación en los últimos decenios del fenómeno de la privatización de la religión. La religión deja de ser vista, incluso por los propios creyentes, como algo social, en todas las acepciones de esta palabra, y pasa a ser algo privado. La Iglesia, por su parte, pierde relevancia, no solamente para compartir la fe, sino también en su presencia política y social. El porcentaje de jóvenes que señala tener bastante o mucha confianza en la Iglesia como institución es de un 22%.
Los jóvenes que han contestado nuestra encuesta se siente miembros de la Iglesia católica (87,42%) pero sólo un 20,7% se muestra de acuerdo con las directrices de la jerarquía de la Iglesia y expresan que pueden ser parte de la Iglesia sin tener que seguir todas sus directrices (88,5%). El 57% no necesita a la Iglesia para creer en Dios aunque los valores que defiende la Iglesia son importantes para ellos en un 72,1%
La asistencia a la Iglesia una vez a la semana en la población juvenil general es del 6,9% frente al 48,4% de los que han contestado nuestra encuesta. Bien es cierto que el 12,1% dice que solo va misa con ocasión de reuniones de grupo, convivencias. Curiosamente coincide el porcentaje de los que van más de una vez a la semana y los que no van nunca, un 1,4%.
è Estos datos reflejan algo de la realidad de nuestros jóvenes. ¿Qué te parece lo más significativo?


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